Thursday, 11 September 2008

Marca turística para la Ciudad de México.


El gobierno de la Ciudad de México lanzó un concurso internacional a través de Internet para dotar a la capital mexicana de una marca turística con la que sea identificada en el extranjero.

Debido a que en la actualidad la Ciudad de México es conocida a nivel internacional por la inseguridad que en ella se registra, la Secretaría de Turismo del Distrito Federal en coordinación con organismos empresariales, lanzó la convocatoria para el diseño de la marca de la ciudad. El propósito es dar hacia el exterior una imagen positiva, revertir los efectos de las noticias sobre inseguridad, y posicionar a la capital del país en el ramo turístico y de servicios, que en la actualidad representa 70% de su vocación.

El turismo está entre las cuatro principales actividades económicas de Ciudad de México, que acoge cada año en sus hoteles a 12 millones de turistas.

La convocatoria estará abierta hasta el 29 se septiembre. La intención del gobierno capitalino es cambiar la imagen de la ciudad como hicieron anteriormente las ciudades de Nueva York (“I Love NY”) y Bogota (“y tú ¿qué sabes de Bogotá?").

2 comments:

Anonymous said...

Este concurso fue un fraude. Un acto de corrupción asqueroso, las marcas según finalistas no corresponden a ningún concepto de diseño, calidad, branding, posicionamiento, nada. Es una pena con los países vecinos, que vean la mierda de cómo funciona este país y sus instituciones.

Héctor Muñoz said...

Un batidero de mierda con este concurso.

El primer error fue un concepto pobre y falta de estrategia. ¿Cuándo se habló del público meta? ¿De la estrategia de comunicación? ¿Del posicionamiento deseado? ¿El turista internacional sabe qué diablos es el ángel de la independencia? ¿El ángel representa los productos turísticos de la ciudad?

El segundo error fue organizar un concurso para el diseño de la marca turística. Todo profesional del diseño sabe que la peor estrategia son los concursos, en vez de gastar ese millón de pesos contratando a tres despachos que le dediquen cientos de horas de investigación y profesionalismo lo que se tuvo fueron miles de aficionados dedicandole veinte minutos de ocurrencias e inexperiencia y se nota.

El tercer error fue convocar un jurado de artistas. Los artistas no entienden el diseño, el diseño es una disciplina profesional y hace falta estudiarla para entenderla.

Al fin, un reflejo de la ineptitud de quienes esgrimen el gobierno de esa ciudad.